Análisis del mes de JULIO de 1998 del Servicio Analítico-informativo de la RED VASCA ROJA
1998. EL JULIAZO BIS. ESPAÑA, TURCA, ES EL "HOMBRE
FASCISTA ENFERMO" DE LA UNION EUROPEA. Un año después
de EL JULIAZO, un año después de que el Gobierno
de España organizara contra la izquierda abertzale vasca
la mayor movilización fascista de masas conocida en Europa
después de la desaparición de la Alemania nazi,
fracasado el objetivo de la misma, ese Gobierno ha perpetrado
otro récord fascista: el primer cierre de un diario en
un Estado "democrático" europeo desde 1945. Cierre
ilegal, inconstitucional, del diario EGIN y de su emisora hermana
EGIN IRRATIA, cierre del que -increíblemente torpe- se
ha jactado de ser el autor el Gobierno español. Cierre
disfrazado por la intervención de un juez sumiso que no
ha rechistado cuando así se le ha definido como un títere.
Un cierre fascista.
8. La España del Rey que Franco nombró es fascista porque su origen es fascista (prolonga, disfrazándolo, un régimen fascista), porque eran fascistas quienes la construyeron y, SOBRE TODO, porque su práctica y sus objetivos son fascistas. De nuevo cuño, pero fascistas. Euskal Herria lo sabe, LO SUFRE, bien.
Aunque la mona se vista de seda, mona se queda. Poca gente habrá
en el Estado español que no conozca ese viejo refrán.
El problema es que ese viejo refrán es, a la vez, certero
y engañoso. Certero porque es verdad que un criminal sigue
siendo un criminal aunque se disfrace de hombre de Estado. Por
ejemplo, José Barrionuevo (el que fue Ministro de Interior
en los gobiernos de Felipe González) es un criminal, un
secuestrador y un "chorizo" que malversa caudales públicos
(está judicialmente definido así por la sentencia
del Tribunal Supremo que le ha condenado por el secuestro del
señor Marey: véase la sentencia íntegra en
nuestra web).
Engañoso porque no alerta sobre cómo con mucha frecuencia
los ropajes de seda consiguen que muchos tomen por dama a la mona.
Ahora bien, "todo es según el color del cristal con
que se mira" es otro refrán español que corrige
y completa el anterior, formulando con antelación uno de
los pocos Teoremas que ha conseguido demostrar la Sociología
del Conocimiento (el Teorema de THOMAS que reza: "Si los
individuos definen las situaciones como reales son reales en sus
consecuencias").
Poco puede entender de la realidad del mundo capitalista, el que
vivió y estudió Marx y el actual, quien no tenga
muy en cuenta el masivo uso PRACTICO que ese mundo hace de ese
Teorema de THOMAS. Marx realizó la titánica tarea
de "reventar", de descubrir, de explicar el engaño,
la falsificación, la mistificación constante del
Modo de Producción Capitalista.
Marx nos explicó el juego de manos, el truco de magia,
la habilidosa y sofisticada forma en que el capitalismo disfraza
la plusvalía, la explotación, como beneficio. El
carácter fetichista y místico de la mercancía,
las quimeras de las mesas de madera, bailarinas cuando se transmutan
en mercancías. La forma engañosa en que el empresario
capitalista, QUE SIEMPRE ROBA TRABAJO, se convierte en alguien
QUE DA TRABAJO. Marx y Engels, geniales y muy jóvenes (tenían
27 y 25 años cuando escribieron en 1845 LA IDEOLOGIA ALEMANA),
explicaron que "si en toda ideología, los hombres
y sus relaciones aparecen invertidos como en la cámara
oscura, este fenómeno proviene igualmente de su proceso
histórico de vida, como la inversión de los objetos
al proyectarse sobre la retina proviene de su proceso de vida
directamente físico".
El capitalismo decadente que nosotros padecemos ha incrementado
hasta niveles difícilmente concebibles la típica
falsificación, la típica mistificación capitalista
de la realidad. De hecho, las Nuevas Tecnologías de la
Información (la informática, la telemática,
Internet, los multimedia, etc.) están convirtiendo la falsificación
de la realidad en la PRIMERA INDUSTRIA capitalista.
La falsificación del fenómeno del fascismo es un
ejemplo de ese fenómeno. La ocultación del carácter
esencial del fascismo (ser UNA de las formas del Estado capitalista,
una forma de excepción para recuperar tasa de ganancia)
ha sido una vasta operación estratégica del capitalismo
mundial en la que han colaborado y colaboran legiones de académicos
y publicistas. El germanoespañol Juan J. Linz Storch de
Gracia (catedrático de Sociología en universidades
yanquis y Premio Príncipe de Asturias) ha sido una de las
puntas de lanza de esa empresa de falsificación. Linz fabricó
una falsa categoría (los regímenes autoritarios)
para disfrazar regímenes fascistas aliados de Estados Unidos,
rebajando y suavizando conceptualmente las espantosas aristas
que en el imaginario popular mundial se habían asociado
al fascismo a partir de la realidad de la Alemania de Hitler y
la Italia de Mussolini. Linz disfrazó así de "autoritario",
por ejemplo, al régimen fascista de Franco.
Y son demasiados los bobos (o los cómplices) que sostienen
que un régimen no es fascista si no ostenta el carnaval
de las camisas de color (negro, pardo, azul) y los uniformes de
guardarropía, los desfiles marciales de masas, el culto
al deporte, el machismo, la exaltación de la maternidad,
la histeria ante el líder, el saludo romano, el racismo
declarado, la retórica grandilocuente sobre la grandeza
de la Patria y de la propia raza... y los demás rasgos
FORMALES EXTERNOS de los regímenes alemán e italiano
de los años 30 de este siglo.
Pero nuevamente el genio de Marx nos puede servir de antídoto
frente a esa intoxicación deformativa más que informativa.
Muchas veces, por ejemplo en EL 18 BRUMARIO DE LUIS BONAPARTE,
Marx nos alertó de que: "Y así como en la vida
privada se distingue entre lo que un hombre piensa y dice de sí
mismo y lo que realmente es y hace, en las luchas históricas
hay que distinguir todavía más entre las frases
y las pretensiones de los partidos y su naturaleza real y sus
intereses reales, ENTRE LO QUE SE IMAGINAN SER Y LO QUE EN REALIDAD
SON".
Sucede así que la España del Rey que Franco nombró
es, aunque se mienta y presuma de ser "democrática",
fascista. Lo es porque su origen es fascista (prolonga, disfrazándolo,
un régimen fascista) y porque eran fascistas quienes la
construyeron como más arriba he mostrado. Pero, SOBRE TODO,
porque su práctica y sus objetivos son fascistas. De nuevo
cuño, pero fascistas. Euskal Herria lo sabe, LO SUFRE,
bien.
Una buena prueba de ello es el hecho, que he ido reseñando
a lo largo de varios análisis semanales durante el mes
de agosto de 1998, de que la sentencia condenatoria de los españoles
que fueron Ministro del Interior y Secretario de Estado para la
Seguridad de Felipe González ha desencadenado un cúmulo
de denuncias y autoacusaciones que establecen la CONTINUIDAD y
la FILOGENIA de los "escuadrones de la muerte" del GAL
con los "escuadrones de la muerte" lanzados contra los
vascos en el último período de la Dictadura de Franco
y prolongados con diversos nombres (Triple A, Anti-Terrorismo
ETA -ATE-, Batallón Vasco Español -BVE-, ANE, GAE,
OVAA, OAMAS, Delta Sur, etc.) durante los gobiernos de la UCD.
Líderes del PSOE han recordado que, antes de los 28 asesinados
por los GAL bajo el mandato de Felipe González, hubo más
de 40 asesinados bajo los mandatos de Adolfo Suárez y Leopoldo
Calvo Sotelo.
Otra prueba de ello son la continuidad y la identidad, entre la
España de Franco y la España del Rey que Franco
nombró, de los métodos, de las torturas, de las
desapariciones (NN, Nacht und Nebel, Noche y niebla, título
del decreto secreto nazi del 7 de diciembre de 1941, cuyas siglas
colocaban los milicos asesinos argentinos en las tumbas anónimas
de muchos de los 30.000 desaparecidos por el videlazo), de los
asesinatos, de las prevaricaciones de jueces y fiscales contra
las vascas y los vascos. Como prueba abundantemente la nueva sección
de la web de la RED VASCA ROJA sobre "La guerra sucia que
España hace a Euskal Herria" y que aconsejo muy vivamente
visitar.